Aldo Manuzio

Aldus Manutius

Bembo, escudo de la casa ALDUS y Bembo Italic

En Italia, como en el resto de Europa, debido al auge de la Iglesia durante la Edad Media, los caracteres góticos son los más utilizados en los libros. Pero nuevos pensamientos, más humanistas, provocan una reinterpretación de la tipografía y la composición de la página impresa. El renacimiento, tipógrafos italianos a la cabeza, tendrán una nueva visión de los textos clásicos y la influencia de Grecia y Roma se verá en cada uno de sus trabajos.

Creando soportes más económicos, comienzan a utilizarse dobleces en el papel para conseguir formatos más manejables. Esto hacía que la disposición del texto ahora se volvía menos rígida, pudiendo huir de las dos columnas que eran la norma. Este será el momento de dejar de utilizar los tipos móviles alemanes y empezar a crear nuevas familias más adaptadas a su nueva forma de ver el mundo, más humanista y clásico.

Esta fusión entre la escritura humanística y la capital romana será el origen de la tipografía romana. Pero si esta creación tiene nombre y apellidos, se llama Aldo Manuzio, también conocido como Teobaldo Mannucci o Aldus Manutius. Este hombre del renacimiento crea un pequeño taller de imprenta en Venecia y crea nuevas familias para la publicación de textos clásicos latinos y algunos nuevos que él mismo se encarga de recopilar. Su primera tipo digna de elogia será la Bembo, con la que publica por primera vez, en 1496, Sobre el Etna. Años después, recrea esta familia tipográfica para publicar El sueño de Polífilo, que es considerada como una de las primeras obras impresas en lengua romance, concretamente en italiano. Pero no acaba ahí el periplo del bueno de Manuzio, también a él debemos la fundición de las primeras cursivas. Con estas conseguía, gracias a su estrechez, colocar más texto en menos espacio, a la vez que mantenía la inclinación y otros rasgos propios de la escritura manual. Y aquí nace la aldina o itálica que, aunque se concibió como tipografía en sí, para textos completos en libros de bolsillo (en octavo, otro invento de Aldo), en el futuro se irá convirtiendo en una variante de las familias tipográficas utilizada casi únicamente para diferenciar algunas partes del texto. Aunque no faltará razón a quien diga que todos estos avances fueron de la mano de Francesco Griffo, ayudante y mano derecha de Manuzio en el taller.
Junto a la creación de la itálica, hacia el año 1500, Aldo comenzó a utilizar un sello con el que adornar y marcar sus publicaciones. Éste consistía en la imagen de un delfín enroscado en un ancla. Esta imagen viene de las antiguas monedas romanas, de la época de Tito, en las que, en la cruz, estaba grabada esta imagen junto al lemaFestina lente” (que traduciremos porApresúrate despacio”, algo así comovísteme despacio, que tengo prisa”). Este distintivo se consagró como una marca de calidad en todas sus producciones. Pero ahondemos un poco más en el significado del símbolo. El ancla representaría la quietud, la solidez y estabilidad, el delfín, por el contrario, representa el movimiento, la innovación. Y esto hizo Manuzio, con celeridad y firmeza revolucionó el mundo de la tipografía.

Retrato de Aldo Manuzio

retrato de Aldo Manuzio (fuente: de.wikipedia.org)

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5 comentarios para “Aldo Manuzio”

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